Permanecer en el evangelio: gracia sobre legalismo

Mar 22, 2026    Tali Victoria

En Gálatas 4:12–20 vemos a Pablo hablando con el corazón. Les recuerda a los gálatas cómo antes lo recibieron con amor y estaban firmes en el evangelio, pero ahora se estaban desviando al escuchar a falsos maestros que enseñaban que Jesús no era suficiente.

Aquí entendemos algo clave: el evangelio son buenas noticias, pero primero necesitamos entender las malas noticias — que todos estamos destituidos de la gloria de Dios. Por eso existe la ley: no para salvarnos, sino para mostrarnos quién es Dios, quiénes somos nosotros y nuestra necesidad de un Salvador.

El problema es el legalismo: intentar acercarnos a Dios por lo que hacemos. Pero la relación con Él no se basa en esfuerzo humano, sino en su gracia. No tenemos que ganarnos su amor, porque ya nos fue dado en Cristo.

Muchos creen en Dios, pero no le creen a Dios. La fe verdadera confía, descansa y obedece.

Pablo se expresa como un padre espiritual: le duele verlos desviarse, teme que su trabajo haya sido en vano, pero no pierde la esperanza. Y eso también es para nosotros: aunque hoy no veas fruto, confiar en Dios nunca es en vano.

Dios obra en su tiempo.

Y algo es seguro: la obra que Él comenzó en ti, Él mismo la perfeccionará.