¿Cuál es tu posición con Dios?
Si esta no está resuelta, nada más tiene verdadera importancia.
Dios quiere una relación con nosotros y muchas veces usa nuestras circunstancias para mostrarnos quién es Él.
Pero debemos tener cuidado: no se trata solo de experiencias o emociones, sino de una fe fundamentada en la Palabra. 👉 Las emociones deben estar alineadas con la Escritura y acompañadas de dominio propio.
En Epístola a los Gálatas 3:6–14, Pablo enseña que la justificación no es por la ley, SINO POR LA FE. Así como Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia (Génesis 15:6), nosotros también somos justificados ÚNICAMENTE AL CREER.
📃 La ley no fue dada para salvarnos, sino para mostrarnos nuestra necesidad de Dios, porque nadie puede cumplirla perfectamente (Deuteronomio 27:26).
La Escritura lo deja claro: “el justo por la fe vivirá” (Habacuc 2:4).
📌Jesús tomó nuestro lugar en la cruz y cargó con la maldición que nos correspondía. No dependemos de nuestras obras, sino de lo que Él ya hizo.
👉La salvación no es por hacer, sino por creer.
