Sin Cristo, lo que queda es ruina
Desde los capítulos anteriores, Dios deja claro un principio inmutable: poner nuestra confianza fuera de Él es construir sobre arena. En Isaías 3, el Señor confronta a un pueblo que había puesto su seguridad en líderes humanos, en la economía y en su propia apariencia, olvidándose completamente de Dios.
La advertencia es fuerte: Dios quitará todo aquello que les daba una falsa seguridad. El profeta describe cómo Dios retira el pan y el agua, lo esencial para la vida. Pero esta imagen apunta a una realidad espiritual más profunda: Jesús es el verdadero Pan de vida y el Agua viva que conduce a la vida eterna.
Cuando intentamos saciar nuestra sed con cosas de este mundo —estatus, dinero, poder, política o belleza— el resultado siempre es el mismo: vacío, ruina y desilusión.
📌 La sociedad que describe Isaías se parece mucho a la nuestra:
El pecado ya no se oculta, se exhibe con orgullo.
Hay ausencia de liderazgo piadoso; abundan la corrupción y la violencia.
Las apariencias externas pesan más que el estado del corazón.
En medio de todo esto, Dios permite que las cosas se sacudan, no para destruirnos, sino para salvarnos. Su disciplina es una expresión de amor que busca evitar el dolor de una vida lejos de Su propósito.
Isaías también nos recuerda que, aunque el mundo enfrente juicio y tribulación, la historia no termina en ruina para los hijos de Dios. Hay esperanza, redención y una eternidad segura para aquellos que confían en Él.
🌱 Isaías 3:10 nos da la clave:
“Decid al justo que le irá bien.”
Dios hace distinción. No importa cuán oscuro se vuelva el mundo, si tu vida está escondida en Cristo, tienes un refugio seguro.
📍 Ubicación: Marigalante 187, Boca del Río, Veracruz
🎚️ Iglesia: Semilla Veracruz
🪔 Movimiento: Calvary Chapel | calvarycca.org
