El Dios que te sostiene
Dios es soberano sobre la historia, las naciones y también sobre nuestra propia vida. Isaías anunció con cientos de años de anticipación cómo Dios usaría a Ciro para cumplir sus propósitos y mostrar que Él tiene el control de todo.
Pero el Dios que gobierna imperios también es el Dios que nos toma de la mano, nos guía y nos sostiene. A diferencia de los ídolos que necesitan ser cargados, Dios dice: “Yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.”
Isaías también nos lleva al corazón del evangelio: Dios es justo y Salvador. En la cruz, su justicia y su misericordia se encuentran. Por eso la salvación no comienza mirando nuestras obras, nuestra justicia o nuestras capacidades, sino poniendo nuestros ojos en Jesús.
“Mirad a mí, y sed salvos.” Esa sigue siendo la invitación: deja de mirar a ti mismo y mira a Cristo. Él es quien salva, sostiene, transforma y guarda nuestra vida.
