Ortodoxia muerta
Isaías 29 nos confronta con una realidad que sigue siendo vigente: podemos conocer mucho acerca de Dios y aun así tener el corazón lejos de Él. El pueblo de Judá continuaba con sus fiestas, sacrificios y tradiciones religiosas, pero había dejado de confiar verdaderamente en Dios. La religión sin una relación con Él termina siendo solo apariencia.
Dios confronta la soberbia del corazón. Muchas veces creemos que sabemos más que nuestro Creador o intentamos resolver nuestra vida lejos de Él. Como el barro no puede cuestionar al alfarero, nosotros tampoco fuimos creados para vivir independientes de Dios. Él es quien nos formó, conoce nuestra vida y siempre sabe qué es lo mejor para nosotros.
El mundo cree que puede encontrar respuestas por medio de la sabiduría humana, pero nadie puede conocer verdaderamente a Dios de esa manera. Dios decidió salvar por medio de la predicación del evangelio: Cristo crucificado. La iglesia no necesita reemplazar ese mensaje con ideas que solo agradan al hombre, porque el único poder para salvar está en Jesús.
Cuando llegan las pruebas, nuestra tendencia es buscar soluciones en nuestras propias fuerzas, como Judá quiso hacerlo buscando ayuda en Egipto. Pero Dios nos recuerda que nuestra fortaleza está en confiar en Él y permanecer cerca de Su voluntad. No hay lugar más seguro que depender completamente del Señor.
Aun cuando el juicio es necesario, el propósito de Dios siempre es la redención. Él promete abrir los ojos de los ciegos, hacer oír a los sordos y transformar el corazón de quienes se acercan con humildad. Dios sigue restaurando vidas. Nunca es demasiado tarde para volver a Él.
#Isaías29 #SemillaVeracruz #TaliVictoria #Jesús #Biblia #Evangelio #PalabraDeDios #Cristo #Fe #Gracia #DiosSalva #VidaCristiana
