Morimos al legalismo, vivimos para Cristo
Jun 21, 2026 • Tali Victoria
Jesús hizo completa la obra de nuestra salvación. Si hemos muerto y resucitado con Él, nuestra relación con Dios ya no depende de reglas humanas, sino de la gracia de Cristo. El legalismo siempre añade cargas y requisitos, pero el evangelio nos recuerda que nuestra plenitud, identidad y seguridad se encuentran únicamente en Jesús.
Dios no busca que vivamos una fe basada en el miedo o en cumplir normas para ganar su favor. Él desea una relación viva con nosotros. Cuando permanecemos arraigados en Cristo, es Él quien transforma nuestro corazón y produce una vida que refleja su carácter. La respuesta al legalismo no es esforzarnos más, sino acercarnos más a Aquel que ya hizo todo por nosotros.
